Tahona
Un solo lugar para todo el conocimiento de tu negocio, y lo que se relaciona entre sí.
Tahona toma tu acervo como está (contratos, manuales, expedientes, normas, correo y el texto que vive en tus sistemas) y lo vuelve consultable preguntando. Preguntas una vez y la respuesta se arma con lo que dicen varios documentos a la vez, con la cita de cada uno. Calculamos qué arquitectura de recuperación pide tu volumen, la montamos y la operamos.
Traes veinte documentos y sales con el dimensionamiento y el número. Hay una muestra pública en la presentación.
- Gemini Embeddings
- Hugging Face
- Ollama
- LangChain
- RRF híbrido
- BM25
- pgvector
- Qdrant
- Supabase
- PostgreSQL
- Redis
- Atlas Vector
Cruza lo que está repartido
La respuesta que no está en ningún documento porque está en cómo se relacionan tres. Preguntas una vez y contesta con lo que dicen varios.
Entra todo, desde donde ya vive
Tu gestor documental, tu correo, tus carpetas compartidas y el texto de tus sistemas. No hay que mudar nada.
Respuestas con su documento
Cada afirmación apunta al documento, la página y qué tanto se parecía a tu pregunta.
La arquitectura, calculada
Pesamos tu volumen y decidimos el índice, la memoria y el servidor antes de montar nada.
Corre donde tú decidas
Nuestra infraestructura, tu nube o tu propio servidor. Con el modelo por API o cerrado dentro de la máquina.
Un índice por cliente
Tu acervo no comparte índice ni máquina con el de nadie, y el modelo puede correr sin salir de tu red.
- 01
Medimos tu acervo
Con veinte documentos reales: cuántas páginas, de qué densidad, y si hay escaneos.
- 02
Calculamos la arquitectura
Qué escalón le toca, cómo se indexa, cuánta memoria y qué servidor. De ahí sale la cotización firme.
- 03
Lo montamos sobre tus documentos
Ingesta, calibración del fragmentado y un banco de evaluación con tus propias preguntas.
- 04
Lo operamos
Reingesta de lo que cambia, recalibración cuando entra un tipo de documento nuevo, y evaluación trimestral.
FAQ de Tahona
¿Los documentos salen de nuestra red?
Depende del camino, y son dos. Por API, el proveedor se obliga por contrato a no usar tus documentos ni las respuestas para mejorar sus productos, y a registrarlos sólo un tiempo limitado para detectar abuso; nunca corremos sobre un nivel gratuito, donde eso es al revés. Con modelo cerrado, el modelo corre dentro de tu instalación y ninguna consulta viaja a un tercero.
¿De dónde salen las respuestas?
Sólo de tu acervo. Cada afirmación apunta al documento, la página y qué tanto se parecía a tu pregunta, y si la respuesta no está ahí, lo dice en vez de inventarla.
¿El modelo cerrado sale más barato?
No hasta unas 170 cuentas: es una tarjeta gráfica encendida todo el mes contra centavos por pregunta. Lo que compra es que el texto no salga de la máquina, y ésa es la razón para elegirlo.
¿Cuánto cuesta vectorizar mi acervo?
Casi nada, y conviene decirlo: convertir 50 mil páginas en vectores cuesta unos cuatro dólares, una sola vez. No cobramos por vectorizar. Cobramos por decidir qué arquitectura pide tu volumen, montarlo sobre tus documentos y que siga sirviendo.
¿Sirve si mis documentos están escaneados?
Necesitan reconocimiento de texto antes de poder molerse, que es un trabajo aparte con su propia tarifa por página y su tasa de error. Nunca lo asumimos: vemos una muestra real de tus archivos antes de comprometer nada.
¿Puede preguntarle a nuestra base de datos en vivo?
Todavía no. Hoy el texto que vive en tus sistemas se ingiere y se indexa, y la respuesta sale de esa copia con su cita. Correr la pregunta contra la base viva, por MCP o por API, es hacia donde va Tahona y no se contrata aún: preferimos decirlo antes que venderlo.